Rainer Maria Rilke

 
“Para escribir un solo verso, hay que haber visto muchas ciudades, muchos hombres y muchas cosas; hay que conocer a los animales, hay que haber sentido el vuelo de los pájaros y saber qué movimientos hacen las flores al abrirse por la mañana. Hay que tener recuerdo de muchas noches de amor, todas distintas, de gritos de mujer con dolores de parto y de parturientas, ligeras, blancas y dormidas, volviéndose a cerrar. Y haber estado junto a moribundos, y al lado de un muerto, con la ventana abierta, por la que llegarán, de vez en cuando, los ruidos del exterior. Y tampoco basta con tener recuerdos. Hay que saber olvidarlos cuando son muchos, y hay que tener la inmensa paciencia de esperar a que vuelvan. Pues no sirven los recuerdos. Tienen que convertirse en sangre, mirada, gesto; y cuando ya no tienen nombre, ni se distinguen de nosotros, entonces puede suceder que, en un momento dado, brote de ellos la primera palabra de un verso”.

 

Dich wundert nicht des Sturmes Wucht

 

Dich wundert nicht des Sturmes Wucht, –

du hast ihn wachsen sehn; –

die Bäume flüchten. Ihre Flucht

schafft schreitende Alleen.

Da weisst du, der vor dem sie fliehn

ist der, zu dem du gehst,

und deine Sinne singen ihn,

wenn du am Fenster stehst.

 

Des Sommers Wochen standen still,

es stieg der Bäume Blut;

jetzt fühlst du, dass es fallen will

in den der Alles tut.

Du glaubtest schon erkannt die Kraft,

als du die Frucht erfasst,

jetzt wird sie wieder rätselhaft,

und du bist wieder Gast.

 

Der Sommer war so wie dein Haus,

drin weisst du alles stehn –

jetzt musst du in dein Herz hinaus

wie in die Ebene gehn.

Die grosse Einsamkeit beginnt,

die Tage werden taub,

aus deinen Sinnen nimmt der Wind

die Welt wie welkes Laub.

 

Durch ihre leeren Zweige sieht

der Himmel, den du hast;

sei Erde jetzt und Abendlied

und Land, darauf er passt.

Demütig sei jetzt wie ein Ding,

zu Wirklichkeit gereift, –

dass Der, von dem die Kunde ging,

dich fühlt, wenn er dich greift.

 

 

No te asombra el impulso de tormentas

No te asombra el impulso de tormentas

que tú has visto crecer;

 huyen los árboles. Su fuga

va creando avenidas que caminan.

 Entonces: ese de quien huyen

es aquel hacia quien tú te diriges,

 y tus sentidos sólo a él le cantan

mientras estás a la ventana.

 Semanas veraniegas se pararon,

 remontaba la savia por lo árboles;

 ahora sientes que quiere descender

hacia el  que todo lo hace.

 Creías conocida ya la fuerza

al poseer el fruto,

 pero otra vez se vuelve misteriosa

y de nuevo eres sólo un invitado.

 El verano era ya como tu casa,

dentro sabes que están todas  las cosas;

 ahora debes salir al corazón

igual que a una llanura.

 Una gran soledad ha comenzado,

 se ensordecen los días,

 y arranca el viento a tus sentidos,

 cual marchito follaje, el mundo.

 A través de desnudas ramas mira

el cielo, al que posees;

sé tierra ahora y canto vespertino

y un país que concuerde con el cielo.

 Vuélvete humilde ahora, como cosa,

 madurada hasta ser realidad pura;

 para que Aquel, de quien se hablaba,

cuando te agarre, te perciba.

*

Und meine Seele ist ein Weib vor dir

 

Und meine Seele ist ein Weib vor dir.
Und ist wie der Naëmi Schnur, wie Ruth.
Sie geht bei Tag um deiner Garben Hauf
wie eine Magd, die tiefe Dienste tut.
Aber am Abend steigt sie in die Flut
und badet sich und kleidet sich sehr gut
und kommt zu dir, wenn alles um dich ruht,
und kommt und deckt zu deinen Füssen auf.

Und fragst du sie um Mitternacht, sie sagt
mit tiefer Einfalt: Ich bin Ruth, die Magd.
Spann deine Flügel über deine Magd.
Du bist der Erbe…

Und meine Seele schläft dann bis es tagt
bei deinen Füssen, warm von deinem Blut.
Und ist ein Weib vor dir. Und ist wie Ruth.

 

Mi alma es una mujer en tu presencia

Mi alma es una mujer en tu presencia.

 Es como Ruth, la nueva Noemí.

 Anda durante el día por las gavillas

cual criada, en servicio muy profundo.

 Pero al atardecer se adentra en el torrente

y se baña y se pone un buen vestido

y viene a ti, cuando reposa todo,

 viene para taparse al lado de tus pies.

 Y si hacia media noche le preguntas, responde

con sencillez profunda: soy Ruth, tu servidora.

 Abre las alas sobre tu doncella.

 Tú eres el heredero…

Y mi alma duerme entonces hasta el amanecer,

 junto a tus pies, caliente de tu sangre.

 Y es ante ti mujer. Y es como Ruth.

 

Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 - Valmont, 1926) Escritor checo en lengua alemana.

Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 – Valmont, 1926) Escritor checo en lengua alemana.

Poemas extraídos de El libro de la peregrinación [1901], Libro Segundo de El libro de horas (Das Stunden-Buch).

 

 

 


Rainer Maria Rilke. El libro de horas (Das Stunden-Buch). Traducción de Federico Bermúdez-Cañete. Ediciones Hiperión, S. L.  España, 2005.

 

 

 

 

 

 

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