E S C E N A R I O

E S C E N A R I O

«El baile es el lenguaje oculto del alma».

Martha Graham

En la polícroma estampa de mi frente

anidó tu cielo musical

te extendiste callada hacia recodos

cubriendo mi cuerpo.

Me recordabas el perfume de la brisa

serpenteando en los cabellos

nacía en la sonrisa dalias blancas

alma etérea de niña.

Cuando el tiempo maduraba

disolví la tristeza con tu nombre

fuiste la estancia más pura

donde palpitó la destreza de mis pasos.

Hoy llevo un escenario dormido en cada ojo

y vísceras anhelantes

el deseo de redimir mis frondas

con tu balsámico brillo.

¡Tú, mi danza sagrada!

© Natalia Lara, Abril 2013

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[Fotos: 1) En «La Casa de Baile» de Székesfehérvár. 2 y 3) Gyôngyôs y su representación dancística. Representando a Venezuela,  Año 2009]

Infantes Amantes, por Hoz Léudnadez (México)

Imagen

Mami,

         mamá,

                    mamita

 

ha venido el niño Pierre

con sus adorables casacas rosas

llenas de holanes

y sus delineadas cejas

 

mírale, con qué ojos viene a sonsacarme

déjame salir a jugar con él

trae consigo lápices

yo tengo papel

donde crearemos los trances

 

y andares

                 poses,

sueños,

                 voluptuosas

y féminas tempestades

 

que culminarán sordas como trazos

como diálogos a pactos

que después ambos utilizaremos

 

para cortejarte

 

y no dejarte dormir triste

sin antes entre los dos,

como todos unos niños respetuosos

 

lamerte

hasta que grites y concilies en los sueños

todos nuestros poemas

en donde te citamos

como la mayor de nuestras institutrices

la única por la cual nos hemos dejado penetrar

a dos puños el infierno.

 

Mami

 

¡te prometo portarme bien!

¡te prometo no mancharme!

 

te prometo que tanto yo como Pierre

nos limpiaremos todo el alarde

sin tocarnos las medias

sin que se nos corra el maquillaje

porque también necesito me prestes tus labiales

zapatillas y hombreras para los vestidos

que le robé a mi hermana y a las primas

 

porque hoy me toca ser la madrina

y él hará de tortillera,

pero por eso mami

no te preocupes,

soy todo un hombrecito

sabes que nací machito

soy valiente

y hosco

pregúntale a Pierre

cuando el mete una vara

yo, por mi hombría ni siquiera me agobio.

 

Mami

 

queremos ser poetas Pierre y yo

él tiene ideas

 

de que besándonos

 

oliéndonos

                   dedeándonos

lamiéndonos

 

y manchándonos los labios de leche pura

conseguiremos la sensibilidad que se requiere

esa que se extingue de hoy en cuando

en la literatura

 

y yo

¡ni porqué me niegue!

 

me encanta ser su novia

él me lleva con veinte años,

pero yo,

a mis ocho

sé demasiados trucos

él no dejaría

que nada le pasase a su mejor amigo

 

él siempre me cuida tanto que

ya me ha hecho clientela al llevarme consigo

por eso me presenta a sus conocidos;

 

los carboneros

me rentó a su padre,

 

a su amante; el jardinero,

me cela frente a su madre

 

me fela junto a Mallarmé,

Moréas, Valéry y Verlaine

y me empina junto a su perro.

 

Mamá

 

Pierre siempre me dice al oído

 

-te amo. Hoz te amo.

 

Él es el único que me respeta,

el único que me las pide con amor

él que siempre juega

sin importar que esté cansado

deslechado

y extasiado…

 

Mamá

 

Pierre dice que cuando él sea viejo

me llevará a París

me hará la más bella del burdel

sin importar nada

sin necesidad de un híbrido no ser

 

mamá él me cuenta

de su vecinito pervertido

André Gide

dice que juntos haremos un simbolismo

más allá de todo

 

pero yo le quiero,

porque entiende

y disfruta toda mi locura

se retuerce cuando siente mi hibridez

él sabe que soy astuta, yo,

como hombre y como hembra

y mama mamá mi pluma

y yo dejo y le beso lo tieso

y no me siento solo…

 

soy una farota ruda

que deja de ser solitaria

y es lo que es sin dudar

de mi androginia tan extraña,

 

cuando en ensueños me acuerde de él

y sepa que desde antes

aunque todos se persignen queimporta

 

 

el erotismo no se podrá deshacer

porque seremos… los poetas de la luna

 

por eso mami;

 

déjame salir a jugar con él,

que me muero por ser la meretriz única

esa, que lo hará enloquecer.

Imagen

Pierre Louÿs, 1893

[De las malas influencias

hozléudnadez/Sogem/Indautor

No;03201312041010280014/AvraHibridabra ltd/derechos reservados]

Los desafueros copulan…

«Mas somos lo que hemos hecho.

Sufrimos, los años pasan,

dejamos caer el peso

pero no nuestra necesidad

de cargar con algo». 

Derek Walcott

 

Los desafueros copulan

como machos y hembras

gimiendo sobre el lodazal

en un terreno empinado

que inmola la libertad

y siembra en el precipicio

al pueblo incólume.

Licuaron clemencia

deshilvanaron la paz

anegados de rojo fiereza

decidieron hincar hasta el nombre.

(De cordillera a cordillera

los vivérridos comieron

de nuestra morfología).

Y así trizas

dispensadas

por sus toscos

habitantes.

(Hemos de naufragar

con las limosnas

mientras crujan los faroles

con una gota de lumbre).

 

 

 (Febrero 15 Año 2014)

 

© Natalia Lara

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Imagen

Fotografía 14II2014 Caracas

Juan Bañuelos

Contrafuga de la muerte

18 indocumentados mexicanos murieron por asfixia
                                                  en un tren de Texas.

                                                 Noticia de periódico

                          …el último siglo antes del hombre.

                                                                  Y. Ritsos

   Perdona, azar, que te llame necesidad

                                                            Szymborska

                                  …no me arranquen las uñas

                                                buscando la verdad:

                                           la verdad vive siempre

                                        en el cuerpo del muerto.

                                                                 Abbani

Si vamos a tender un cable de exorcismo,
si vamos a alquilar los versos para bodas,
primeras comuniones, funerales y bautizos,
recojo mis papeles. Y me voy.
Si vamos a leer como leemos,
palabras al amado fantasma y otros espejismos,
entonces me retiro.

Nosotros esperamos el tren que arrastra
su sombra como a un coyote atado.
Esperamos el tren ciego como el destino,
con el vagón hermético a 52 grados
corriendo en el desierto.

Sin respirar, sin agua, noche larga y terrible:
sangran los poros, revientan los oídos,
los pulmones se inundan de carbón.
Tal vez el tren tarde diez horas,
posiblemente más de treinta años.
O nunca llegue.
Otros prefieren atravesar a pie el desierto
mientras, con sus rodillas, el polvo empuja
al insolado hasta el pie de un dasilirio
que baila con su sombra.
De repente, siento sobre mi hombro
mi propia mano, el polvo pesa en las pestañas,
una generación de embaucadores
danza con los huisaches.
Cuando el árbol abandona sus raíces
muere asfixiado en un vagón de Texas,
cae el sol ahorcado en nuestras plazas,
las espejeantes cuerdas de una guitarra
acompañan las voces de las calamidades;
sobre el tejado duerme la noche
manadas de estrellas cruzan seguras su camino,
menos los hombres;
la esperanza se vuelve un astro miserable,
la tierra sin arar huele a iglesia abandonada.
Con un fragor de búfalos arrancan los furgones,
corre el tren sobre los rieles de su mismo miedo
partiendo en dos la noche.
Hemos emigrado tantas veces desde Aztlán.
Hemos venido buscándonos
en las ropas de nuestros cadáveres;
nos han dado un solo vagón
para ochenta millones
de indocumentados.
Seguimos peregrinando.
Oleadas de gallos cantan, y la última
es majestuosa como la lejanía.
Alguien escucha la misa de las tórtolas.
¿Qué es lo que hemos perdido en esta tierra?
¿Qué jaula es ésta sin un plato de comida?
¿Qué país es éste unificado por decreto
y dividido en sus entrañas?
Las carretas avanzan con ruedas de la luna.
Aumenta la sed sobre el desierto
como crece la mancha de petróleo
sobre las ropas de la amargura;
calados de salitre se refugian
bajo las alas de los cuervos
mientras manteles del relámpago
cubren suspiros de candiles.

El milagro mexicano rivaliza
con el del Tepeyac.
Todo está bien.
¿La balanza de pagos?
Mucho mejor que nunca.
¿El producto interno, las uñas y el cabello?
-Crecen mejor que nunca.
¿Los índices de exportación?
-Insuperables. Cobran un ritmo acelerado.

Y en medio de los campos la sequía
se desnuda como un atleta.
Virgen de Guadalupe, Señora Tonantzin,
muerde tus labios no sea que te gane
el llanto al ver tus huérfanos
por el desierto calcinados.
Tienen las rocas cruces y ángeles con sus alas abiertas.
Sobre ortigas y nopales
vuelven los muertos de Texas,
y cierran con sus huesos el camino
a los que emigran,
las ramas los detienen, las cunas y las tumbas,
horcones de las chozas quiebran sus pasos,
llevan la pena hasta la boca de la aurora.
Los rodean sus propias calaveras.

Perdona, México, que te llame necesidad.
Perdón, necesidad, si al tenerte me abochorno.
Perdón, difuntos, que apenas los recuerde.

Oh tiempo, perdón porque se escapa de mis manos
la eternidad.

Perdón, jardín, por elegir la flor cempasúchil.
Discúlpame, desierto, por no ofrecerte ni una gota de agua.
(Un mono me contempla
y escucha todo con ironía.)
Siento la cuchillada y no alcanzo a gritar.
Los poetas no sabemos más
dónde empieza la muerte y la locura.
Los poetas están de vacaciones en la historia.
¿Qué esperan para salir?
Se derrumba el teatro sobre nuestras cabezas.
¿Qué esperan para correr?
Está ardiendo el escenario
pero aún no están muertos los actores.

(1987 Diciembre)

.

  JBJuan Bañuelos (n. 1932). Poeta, ensayista, editor y catedrático universitario mexicano. Algunas de sus obras son «El sonido de la hierba», «Amor a primera vista» y «Turno de noche».

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Foto: José Núñez

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Francisco Umbral

 

La máquina de escribir

 

Francisco Umbral

 

Pequeña metralleta entre mis manos,

máquina de matar con adjetivos,

máquina de escribir, arma del tiempo.

En todas las mañanas de mi vida,

el tableteo audaz de mi olivetti,

ese ferrocarril de ortografía

en que viajo muy lejos de mí mismo

o retorno a los campos de la prosa

para reñir batallas en mi lengua

con todos los que mienten, los que gritan,

con los que escriben en feroz tanqueta

para no decir nada y meter miedo.

Vieja olivetti verde, azul o negra,

escalinata alegre de las letras,

sobre esta escalinata, una mañana,

me encontrarán tendido, no vencido.

Libros, papeles, cosas y poemas

han salido y saldrán de este cacharro.

Pavonado revólver de mi prosa,

sus muecas son ministros fusilados,

canto de codorniz, canto de urraca,

como las que ahora pueblan el jardín.

Alegría y salud, mi vieja máquina

me regala un estilo, una escritura

y las gentes se paran para verlo.

«Fruit Punch» y otros poemas. Por Fernando González (Uruguay)

«Fruit Punch», de Fernando González (Uruguay) Fruit Punch

no me pregunten de dónde viene este jugo

porque no me lo puedo ni imaginar

sé que no se acaba

que podría ser resumido hasta quién sabe

qué esencia de cáscara de eucaliptos en verano

por esta procesión de ampollas abolicionistas

pero ofrezco tres dedos con anillo

para cargar la imposibilidad de sus síntesis

no me pregunten de dónde viene el jugo

está claro que no es una reflexión de sol invertido

en las cañadas de estas pampas ni skyline

de ciudades con sabor de leyenda

sé que no se acaba

que podría ser difamado/negado/adorado/

pero jamás embalsado para generar energía-bestia

ni cicatrizado por un coro de libélulas tan inciertas

ni agitado por un alud de latas de pintura

que a mí me dejaron con este altercado mafioso

en los dientes sé que nada lo perturba y

daría mi colección de contornos bienintencionados

y sería tierra en tu maceta para verlo multiplicarse

para ver por la ventana donde todo se vuelve humo.

***

Bob Willoughby

Ya veré de tus ojos esquilarte…

ya veré de tus ojos esquilarte con sueños azules
y será tras despojos
donde se cocerá a puntadas de días
-que no te pertenecen-
este relato sobre la paranoia y
los huesos en el extranjero, sobre la venida
de monstruos que ni te imaginas
dentro de cajas de federal express.
nieve sobre nieve sucia
palacios de hielo
la princesa por 22 días,
con los dedos de los pies
más hermosos del mundial de dedos de pies femeninos,
a punto de saltar;
averiado se me queda el pensamiento,
lastimado por la grasa amarilla del sol.

***

Monty Clift

Despedida

una luz está donde está
y no se puede tirar para hundirla,
estará en lo alto de la boca,
se alojará en el bajo intestino
desviará la atención
para no herir al bullicio
de esta fascinación increíble
por el aire acondicionado;
esta luz es la energía del monje
en contradicción,
de un tango en erección,
de un brío en segundas nupcias,
es la división que atornilla el total
del ensamble del parque de diversiones
esta luz, es tanta luz, que no da luz
es el émbolo que inflama la paz
de los traidores hasta que vuelvan las nieves
a dibujar nuevos diseños de micro flores
del paraíso
entonces todo se pondrá tan en orden
y la luz se apagará consciente de su
anacronismo
como un anciano abandona la aldea
para ser comido de tigres.

***

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LO-FI

«no tengo que decir
soy el hombre muerto»

Parmenides Rodríguez.

decibel acilindrado por el canal auditivo
yendo y viniendo con constancia
de río
se sigue el gran ruido gris
fabulando
nuevas
enmiendas

destornillando a la plaga
los remolinos gruesos
hunden el triperío del hombre-res.

***

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Como un extraño felino…

Como un extraño felino
te deslizas suave, aceitado en la noche
hasta trepar tu mirada,
tocando las cuerdas de lingas de acero del puente
un felino no de comic book, no de historia de fantasía heroica
Uno que se sumerge en la pelusa subterránea de la noche
se desvive por acontecer y modificar el destino de la chatarra de memorias
de su expiación del vacío
Seguirás falopeándote para mantener intacto tu albedrío
para endulzar la ansiedad
seguirás inflamándote para inflar un globo donde tomen aire tus pulmones hartados de nicotina
cuando las bacterias se coman la carne de las paredes del ensueño
y ya no queden más holydays para escrutar la paz
y llenarnos la cabeza de tannat o cabernet sauvignon de damajuana
serás el mismo que se cure los cortes con mantecas generadas
en impresoras 3D
a fuerza de no haber hallado mejores vacas.

a-FG-anigstan

***

4

A una mujer joven de vestido azul que camina

con timidez por una vereda de piedra

mientras yo tomo mi desayuno en la cafetería

Brillaba , era una piedra y se sentía
liberando energía de calor
sintió ser el argumento de los cielos en la tierra
una especie única que acomodaba el día,
sintió que sus llagas eran bocas
por donde le estaba entrando y se le devolvía
la justicia, el equilibrio limpio de una mañana
justo antes de quebrarse y dejar caer bolsas
de suero oral sobre las orgullosas memorias de las abuelas,

pero los rayos son unidireccionales
y una criatura intensa romperá más tarde
el tubo que la contiene y el haz de energía
se partirá justo en el eslabón más débil de sus lágrimas
y será una piedra que empieza a pulirse otra vez
en el lustrado pequeño zapato de la azafata

y yo desde el coffeeshop la veo alejarse
como un ave suave justo antes de volar ese vestido azul
a los techos de los rascacielos de más allá,
en vano mis ojos solo cuencas se llenan
de intrusos taxis amarillos y el ridículo mal gusto
de una limousine blanca
perdiendo lo que pudo ser y ya no será de esta moda;
bajo la cabeza y veo mi cara al revés en reflejo
de la curva interior de la cuchara de café
y leo en los posos de la taza encuentros futuros.

***

13

Hacia distrito invernal

Y el frío bostezando abría su cerrojo,

íbamos por la autopista a Jersey.

Nos detuvimos a cargar gas

y compramos café con crema;

un niño miraba desde un Honda

a la mujer fumando afuera

debajo del jarabe caramelo

que se llovía de los postes de luz

y entonces pagamos y volvimos a rodar,

carteles verdes nombraban los pueblos

y se apagaban quedándose atrás

cualquiera podía ser el destino y la psicosis

de la bruma los hacía ser ninguno.

Entonces era que me preguntaba :

Llegarás antes con las medicinas

o será el mismo arrebato de siempre

los postes de luz doblados de la autopista

contra la madera oscura de la frente.

 

***

 

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Welcome Original

 

recuerdo que había
un ciempiés de facultades sospechosas
que me caminaba la cabeza
y creía eran pelos nuevos
creciéndome entre las orejas
hacia adentro y se encontrarían
en una especie de acueducto romano

después vi preescolares haciendo fila
y se me pegó en la piel una especie de cocoa
intrínseca vencida

tomaba solo en la esquina de la barra
y me inventaba payasos donde quería
y me reía de las mentiras de Bukowski
sobre los bares y toda esa pelusa barata
tomando solo en un bar de EE UU
el engaño ya no funcionaba.

llegué tarde
me duché/ había chances de que
el misticismo de la ducha caliente
me lavara lo que 7 cervezas de 20 oz y 3 shots
no pudieron

empezaba a creer/cuando en los
azulejos se me armó el demiurgo
entonces fui hasta el dormitorio
para ver si aún seguías ahí durmiendo
estabas tan suave y acolchonada
que no sabía como hacer para despertarte
tenía que decírtelo
y buscaba mi vieja cara de hiena depresiva
que había sido salteada en su porción
de flan casero

el sol empezaba a infectarlo todo
con su obligacionismo tributario/
el sol tiene claro para quien jode

encendí el amplificador de válvulas
y los tubos empezaron a brillar
al menos en su conducta de soles
(no obligacionistas)
kt88 (x4) y 12au7 (x2) y 12ax7 (x2)
puse en el cd player el disco de Shostakovich
The Preludes & Fuges
con Alexander Melnikov al piano (HMC 902019.20)

lentamente como una oruga silenciosa
se me pegaba el olor a limpio de mi abuela Rosa
y me dormía en el sofá con el aliento de los nísperos
hasta que la actividad del camión de la basura
me despertó cargándose
las limaduras de nuestros desechos
a veces muy a veces el temprano sol
nos sacaba la mugre

un ciervo se deja vulnerar
en los montes de Branford
donde el invierno se quedó pegado
como un chicle
en la parte de abajo de la tabla del banco
del liceo.
Bienvenido seas original.

 

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(1) Google Images

(2-8) Bob Willoughby

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«L’amour»

«L'amour»

hay un flujo que gira como pájaro
sostenido en la célula hace espirales
los movimientos en tiras son leguas de fuego
y alcanzan la sombra del triángulo
el espíritu ríe en los límites
del cincel que frota la pelvis ardida
en el vientre plano gorgotean los polvos
crispan la piel extensa y sus bifurcaciones

el amor es un hilo sordo.

© Natalia Lara
(Venezuela)


Photographer Sanghyeok Bang