Sam Shepard y sus Crónicas de Motel

shepard_portada_11*

El insomnio es una cadena

El insomnio es un lazo

El insomnio es un círculo vicioso

Ahora mismo

Dentro de mi cabeza

Dentro de los huesos

Gira mi cuello

Se mueve el cartílago

Me gusta el ruido de mis huesos

En medio de esta emergencia

Pienso en ti

Y sólo en ti

En medio de esta sangre insomne

Tus labios rosados

Tus brazos extendidos hacia arriba

No puedo respirar sin ti

Pero este círculo de costillas

Sigue funcionando por su cuenta.

17/5/82

Lancaster, Ca.

*

Ya he visto prácticamente

todas las narices arregladas

todos los dientes con funda

y todas las tetas remozadas

que puedo soportar

Me voy de regreso

a la mujer natural.

23/11/81

Los Ángeles, Ca.

*

ambas rodillas en tierra

los codos metidos en la noche

es cierta

esta profunda conexión

es indudablemente cierta

la tierra transmite un mensaje

lo exhala

lo capto al inhalar

mofetas

conejos muertos

el calor del día se escapa

tú estás en un tren, lejos

te veo mirando por la ventana

a las afueras de Salt Lake City

yo estoy aquí

colgado de la ventana.

29/4/81

Homestead Valley, Ca.

*

Si todavía rondaras por aquí

Te cogería

Te sacudiría por las rodillas

Te soplaría aire caliente en ambas orejas

Tú, que podías escribir como una Pantera

Todo lo que se te metiera en las venas

Qué clase de verde sangre

Te arrastró a tu destino

Si todavía rondaras por aquí

Te desgarraría hasta meterme en tu miedo

Te lo arrancaría

Para que colgara como un pellejo

Como jirones de miedo

Te daría la vuelta

Te pondría de cara al viento

Doblaría tu espalda sobre mi rodilla

Masticaría tu nuca

Hasta que abrieras tu boca a esta vida.

31/1/80

Homestead Valley, Ca.

*

“Cada vez que oía pasar un avión por encima de nuestras tierras mi papá tenía la costumbre de pasarse los dedos por la cicatriz de metralla de su nuca. Estaba por ejemplo agachado en el huerto, reparando las tuberías de riego o el tractor, y si oía un avión se enderezaba lentamente, se quitaba su sombrero mejicano, se alisaba el pelo con la mano, se secaba el sudor en el muslo, sostenía el sombrero por encima de la frente para hacerse sombra, miraba con los ojos entrecerrados hacia el cielo, localizaba el avión guiñando un ojo, y empezaba a tocarse la nuca. Se quedaba así, mirando y tocando. Cada vez que oía un avión se buscaba la cicatriz. Le había quedado un diminuto fragmento de metal justo debajo mismo de la superficie de la piel. Lo que me desconcertaba era el carácter reflejo de este ademán de tocarse. Cada vez que oía un avión se le iba la mano a la cicatriz. Y no dejaba de tocarla hasta que estaba absolutamente seguro de haber identificado el avión. Los que más le gustaban eran los aviones a hélice y esto ocurría en los años cincuenta, de modo que ya quedaban muy pocos aviones a hélice. Si pasaba una escuadrilla de P-51 en formación, su éxtasis era tal que así se subía hasta la copa de un aguacate. Cada identificación quedaba señalada por una emocionada entonación especial en su voz. Algunos aviones le habían fallado en mitad del combate, y pronunciaba su nombre como si les lanzara un salivazo. En cambio mencionaba los B-54 en tono sombrío, casi religioso. Generalmente sólo decía el nombre abreviado, una letra y un número:

—B54- decía. Y luego, satisfecho, bajaba lentamente la vista y volvía a su trabajo. A mí me parecía muy extraño que un hombre que amaba tanto el cielo pudiese amar la tierra.”

[Textos correspondientes a Crónicas de Motel]

Sam Shepard wed oct 15 2008 1245pm - Chelsea Hotel Portraits - Tony Notarberardino

Sam Shepard (Illinois, USA, 1942) Viviendo en Nueva York, Shepard escribió las obras de teatro de un acto Cowboys y El jardín de piedra, puestas en escena (1964) por la compañía Off-Off-Broadway. A su primera obra larga, La turista (1967), le siguieron Operación Sidewinder (1970), La maldición de la clase hambrienta (1976), Niños enterrados (1978), ganadora del Premio Pulitzer, Loco de amor (1983) y Mentira mental (1986), entre otras. Ha escrito Luna Halcón (1981) y Crónicas de motel (1982). Junto con Michelangelo Antonioni escribió el guión de Zabriskie Point (1970), y el de la película París, Texas (1984) de Wim Wenders. También ha actuado en varias películas, como Días del cielo (1978), Francés (1982), Elegidos para la gloria (1983) y Loco de amor (1985).

*buscabiografias.com

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Foto: Tony Notarberardino

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2 pensamientos en “Sam Shepard y sus Crónicas de Motel

  1. Un libro excelente. Muy recomendable.

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