Poemas de Salustio González Rincones

*

Borracho

Bebe tu caña clara y ardiente

Oh! Bebedor de nariz colorada!

Jugo del trópico! Alegra tu mente

Con su mortal palidez destilada!

Alza la copa! Burla la gente

Tu desenfado en la cara pintada…

Foete de sangre! Vidrio candente

Te hará amigo de todo y de nada!

Huye la pena! Caña, tu hermosa

Besos te ofrece, te da una rosa

Y danza por ti en su retablo.

Dale más besos en la taberna

Y traspiés urde bajo tu pierna

Atajando los pollos del Diablo!

*

Sifilítica

¡Virgen de la roséola:  la siniestra corona

tú llevaste en las sienes! ¡Sufre de ti mi ausencia!

El mal francés te muerde con su muda presencia

y a tu cuerpo de estatua callado desmorona…

¡No quieres el arsénico y tu mal no perdona!

¡Dices que no lo tienes con torcida  inocencia,

y al hijo que tuviste lo azota la demencia,

lo corroe el espirilo  y su sangre atizona!

¿Por qué niegas curarte con tus tan tercos labios

y del elixir huyes que inventaron los sabios?

¡Tu esquivez no levanta una voz de perdón!

¡Diste a luz una víctima por ti herida en la cuna!

Madre quieres ser de otra. ¡No te basta con una!

¿Es que tienes ya sífilis dentro del corazón?

Estrambote:

Dijo el Santo Paracleto con su lengua de fuego:

El que no quiere ver es el mejor ciego…

*

A lo lejos, PALABRAS.

Quemaron con el odio

rojo del fuego

el Sauce.

Las ramas son carbones.

Hojas hábiles

corren

lúgubres por el Suelo.

El Sauce era tan viejo.

Ya ni nidos,

ni luceros,

ni aroma de vida bajo los aguaceros.

Su savia se había ido,

al Cielo

con los Ventarrones.

¿Su savia se había ido?

..en los vientos bufones…!

Sauce muerto.

Sauce

muerto. El blanco sauce

del Riachuelo tuerto

tiene la lóbrega acuarela del tronco muerto.

Ni estrellas. Ni Lunas.

Sólo Ranas algunas

en los Charcos que protegiste

con tu galante sombra triste;

Algunas

brunas.

Huiste

en humo. Como enorme incienso.

Intenso

Oro: Crepúsculo.

ORO minúsculo

del Lucero. ORO.

Cabras en coro.

Cabras en coro.

… muchas cabras.

A lo lejos palabras,

Voces que ignoro.

Sauce; saucines crecen.

Los vientos los estremecen.

Cuando anochecen

las arboledas,

se mojan en sombras.

Sombras

Sedas

que desaparecen en el camino

ebrio de vueltas, pálido como un asesino

El Río. El Sauce. El Lucero.

Frío

corre en su cauce

el Riachuelo tan vocinglero.

El Lucero,

El Sauce,  El Río.

Lo quemaron

con el Odio (Blanco nublado)

rojo del fuego.

Los sauces parece sollozaron

(Esplendían los carbones)

en genuflexiones.

Hábiles hojas corren.

¿Era un ruego?

Ignoro

de Crepúsculo todo el oro.

La Luna.

Parece hoja seca

Vieja,

oportuna esa campana. Sor, Hermana

Luna, Sor Hermana…

henri-cartier-bresson-1999.jpg

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JPG WEB DATOS DE SALUSTIO006Salustio González Rincones, evasivo y profundo. Emigró joven de un país donde se ahogaba. Vivió hasta su muerte en Europa. Antes de dejar Venezuela,  escribió en un año,  el de 1907, dos  poemarios y composiciones sueltas  que permanecieron inéditas, hasta el día en que Sanoja Hernández y Monte Ávila presentaran una selección de las mismas.  Los textos extraídos forman parte de esa Antología Poética, textos representativos del talento de Salustio, para la edición obsequio del año 1977, de Monte Ávila Editores.

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Foto: Henri Cartier-Bresson

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