San Baudelaire y Elí Galindo

Favim.com-jean-paul-bourdier-art-colours-humans-body-painting-542100

 

 

La tripulación lloró

 

Fieles a los accidentes del litoral

 

la tripulación lloró al alba

 

como cualquier ser viviente

se internó mucho tiempo

entre las lágrimas

 

frente a la tierra firme

lavó su rostro y le dio gracias

al dios castellano

 

sus gemidos parecían gorjeos de un

ave muda

 

Los hombres avistaron a los nativos

eran de piel de bronce o de cera

sus mujeres eran bellas

y los niños vivaces atrevidos

 

aunque éramos de mundos distintos

serenísimos cristianísimos muy altos

excelentes y poderosos príncipes

 

 

 

todo era una maravilla

 

lo que volaba lo que nadaba

 

lo que más allá se arrastraba

 

escasean en nuestros idiomas colores

 

para nombrar los matices

 

de este mundo.

 

 (En “Las estrellas fugaces me ponen ebrio”, 1971)

 

 

*

jean-paul-bourdier-13

 

En el país de la nieve roja

 

 

Eurídice

te ofrezco fieras

 

Apoyado en las piedras viejas

aparto los rasgos para beber monedas de oro

y levanto música en mis manos y te ofrezco fieras

árboles

oleadas

de flores

 

He cruzado las lunas tristes

en sus ojos

en su gris bajando las colinas

 

Es posible morir como una onda

y regresar al oleaje mezclado de playas abiertas

viajar en un temblor de aves que vuelan

un paisaje debajo de las olas

 

El país de la nieve roja

llora en el tejado

miro  cómo el viento arrastra árboles de polvo

para formar caminos y colinas

y la siento cantar como una perra

arañando las estrellas

dando puñaladas al huracán de arena

que huye entre mis manos.

 

 

 (En “Las estrellas fugaces me ponen ebrio”, 1971)

 

 

 

*

tumblr_nx7901rRlt1rxnmr3o1_1280

 

Las alas caídas

 

 

Me cubro de lluvia

 

Miro los muertos saciar de agua fresca los abismos viejos

 

Caen ramajes sobre las piedras

 

Levanto mis remos llenos de luna

y renuncio a la eternidad

 

Brota una flor sobre cenizas de ríos muertos

fluyen corrientes blancas

 

Vengo del frío

 

Parezco una piedra

que lleva en los ojos una serpiente brillando bosques

 

me he visto con ramas de colores

llegar a los oleajes y regresar

con remos lentos sobre la barca en la bruma

 

las alas caídas.

 

 

 (En “Las estrellas fugaces me ponen ebrio”, 1971)

 

 

*

 

body035

 

 

En mi recuerdo llueve

 

El viejo paisaje

pasa silencioso por mis ojos

recoge tinieblas

 

Como en morada no conocida

va tocando bajo los párpados

las gruesas cortinas

el polvo acumulado sobre los rostros

que dentro de mí cuelgan

 

Contra los cristales cerrados caen sombras

de relámpagos

 

Mi paisaje abre paso a la lluvia

 

Los arbustos recogen aves del viento

corren las puertas del espacio

lejos del sol

 

Aquellos cascos abandonados por algún

animal

en mi memoria

flotan entre las aguas

 

También los rastros de lo que conocí

rebosan  

 

Yo que he salido de algún pliegue

camino entre aquel silencio

Me miro sin ruido

me sigo como un perro puede seguirse

Levanto la cabeza

la sacudo contra el viento de aquel recinto

que ya desconoce

y me quedo allí

recibiendo la lluvia

la temible lluvia.

 

(En “Ruido de las esferas”, 1986)

 

*

179444_10152754519770109_569525948_n

 

 

San Baudelaire  

 

San Baudelaire, patrón mío,

tú sabes que tengo en una lavativa

de lino, malva y almidón,

empapada el alma de Molière

 

Si no eres un animal

sácame de esta tienda

y te nombro gran almirante

de mi flota del Atlántico

(Texto de un loco. Citado por Vicente Huidobro)

 

 

Afuera llueve Baudelaire

y la lluvia entra en los vidrios de la noche

Me retiro al sitio donde vivo

cierro las ventanas

entro de pie al sueño

Dejo vagar mis rasgos sobre las yerbas cortas

Un perro negro lame mis cabellos

Me acerco a los ríos

donde los peces sacan las bocas del agua

y beben de la luna

Rozo las aguas con mi mano derecha

y la llevo a los ojos

desciende color a las siluetas que circulaban dentro de mí

llenas de humedad

de tierra confusa

 

Regreso hondo

 

Caigo aún más en la noche

 

San Baudelaire extiende sus pardas alas

y me cubre el viento cargado de lluvia

y me veo cruzar las colinas

en su compañía

los dos cubiertos por dos capas negras

él hablando del infierno

y yo silencioso

tropezando con las rocas.

 

 

(En “Los viajes del barco fantasma”, 1974)

 

 

 

*

 

galindo2Elí Galindo (San Sebastián de los Reyes, estado Aragua, 1947). Poeta, colaborador de las más importantes publicaciones periódicas de Venezuela y profesor universitario. Ha publicado Los viajes del barco fantasma (UCV, 1974), libro que mereció un año antes el Premio Universidad Central de Venezuela (mención Poesía), y Ruido de las esferas (Monte Ávila Editores, 1986). En 1986 recibió el Premio Internacional de la revista Poesía de la Universidad de Carabobo y, en 1987, el Premio Conac de Poesía Francisco Lazo Martí.

 

 

_______________________________

Foto: JeanPaul Bourdier

_______________________________

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s