Samuel Feijóo: Por qué escribe la gente y el futuro indescriptible de los libros 

 

christo_dagorov_atrapado

 

Por qué escribe la gente y el futuro indescriptible de los libros 

 

 

A NOSOTROS nos ha preocupado algunas veces por qué escribe la gente. Al argentino Mallea, pensando sobre tan formidable tema, se le ha ocurrido lo siguiente (extractamos): 1: Porque le regalaron al escritor una máquina de escribir. 2: Porque ansía conquistar una muchacha esquiva. Buena parte de la (calamitosa) poesía erótica tiene ese origen. 3: Porque está descontento en su empleo. 4: Porque son señoritas feas. 5: Porque tienen «facilidad». 6: Porque quieren ganar un premio, o dinero o fama. 7: Porque escriben para asombrar a papá y mamá.

Mallea agrega que los verdaderos escritores no escriben con facilidad sino con desgarramiento. Son los «testigos» de una época. Y en sus obras «realizan algo así como un sueño colectivo». Eso dice Mallea.

A los escritores cogidos en tal clasificación, añadimos a los que catarsean, a los que aman pensamientos que no encuentran, músicas que no suenan aún, camaradas que no descubren (y que ponen a hablar), los que no desean que supersticiones, mentira y violencia continúen en el mundo, los que quieren poblar con mayor fantasía bella al mundo.

El drama: la estantería rellena de libros. Ella tras dar vuelta al mundo miles y miles de veces provocará un ingente motín, que llevará a candeladas que nos harán competir con el sol en largura de lenguas de fuego. Como hemos explicado ya, este suceso pasmosísimo quedará a las futuras generaciones. ¡Qué espanto letroso en el año 200000, por ejemplo, o en el año 2789993…! ¿Qué se va a hacer con tantos libros y tanta fantasía y tanta creolina mental y tanta peste a  genio entinterado sino la hoguera que nos hará una nueva Nova iluminando los últimos rincones del universo asombrado?… Hay que pensar que la invención de la imprenta es muy reciente, cinco siglos escasos. ¿Qué será en 30.000 siglos de producción masiva, en 300.000.000 de activos siglos? La columna de humo del holocausto libresco de los terráqueos ocultará el resplandor de las estrellas tantos milenios que el hombre que quede por ahí, como el pez de las profundidades perderá la facultad de la vista. ¡Sí! ¿No se coronarán las ciudades de libros, no colmarán éstos los valles del mundo en dos billones de años, secando los ríos, apabullando ventisqueros y neveras que parecían eternas? ¿No correrán los volúmenes como corrientes enormes monstruosas y acobardantes, hacia el mar, hasta secarlo, también, tomo tras tomo, colección tras colección bella, absorbiendo el agua del mar, con la miríada de papel? ¿No?… ¡Ya lo verán los mundanos del ancho porvenir! ¡Escritores de ayer, de hoy, de mañana y de pasado mañana, todo el porvenir letrador! ¡Y los escritores de las futuras épocas, empujando como siempre, y queriendo su poquito de ajonjolí publicista, como siempre! ¡De pensarlo solamente se nos despilfarra el cerebelo! ¡Qué Armagedón de la letra! ¡El Sol será quemado por la primera llamarada del holocausto sensatísimo! Y quedará como la cabecita prieta de un fósforo usado.

 

 


Samuel Feijóo. Lo que escribe la mano sin mentira, Huerga y Fierro Editores, S. L. España, 2005.

 

 

 

 

 

________________________________

FOTO:  Chisto Dagorov

________________________________

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s